Un apunte ágil sobre el que era uno de los lanzamientos más esperados del año (no, no hablo del último de John Cale): el 11870 .

Hoy con más ajetreo que las pilotadoras de la M30, han sacado nota con creces. Y yo a lo mío.

Qué curioso resulta dar de alta un sitio aquí. Resulta que te piden un nombre, y te piden una dirección. Pero nadie te obliga a revisar engorrosos listados CNAE en busca de decidir (para él, los suyos y los otros) si es un bar, un bar-mahal, una pescadería o caramelos Paco (que debería existir por sí misma, sin tags).

A saber: tenemos el eje geográfico, el temático (cero controlado) y el administrativo (nombre del garito, id,...).

Sin embargo, el círculo se cierra, y todos nosotros -que fuimos de los buenos, desde siempre- añadimos los primeros (y normalmente los últimos) 3 tags y tachán. Todo queda perfectamente descrito y tenemos iniciativa para asignar un "sector ecónomico" al tugurio que nos disponemos a enlazar.

Pero que sí funciona. Los usuarios son dueños de su propia experiencia. Y no hablo del 11870. Y no entro en el debate entre la libertad, o la igualdad. Digo que funciona.